domingo, 6 de julio de 2014

Via del Silencio. 255 m 6b+ (V+A0). Riglos. La Visera

Después de escalar en Camarasa, Jesús y yo volvimos a Huesca a dormir a casa de Xosé (el trabajaba de noche) así que a las 9h. llegó del trabajo y nos fuimos a Riglos. La previsión de la meteo es que eran posibles tormentas por la tarde. Hacía calor, así que decidimos ir a por la Vía del Silencio en la Visera, que al encontrarse tan encajonada es muy buena para escalar en dias de calor, puesto que se está fresco.
Jesús comenzando el primer largo de la Vía del Silencio. La visera. Riglos
Entre pitos y flautas empezamos a trepar hacia las 11,30h. Juego de totems +C2 y C3, juego de fisureros. 16 cintas para poder empalmar los primeros largos.
Jesús comenzando el primer largo de la Vía del Silencio. La visera. Riglos

Jesús empalma el primer y segundo largo de la Vía del Silencio. La visera. Riglos
Así que Jesús hace los dos primeros en uno sólo y nos recupera.
Xosé y Pablo remontando los dos primeros largos
Xosé  remontando los dos primeros largos

Cambiamos cuerdas y sale Xosé para empalmar el tercero y cuarto largo.

Xosé en el tercer largo de la Vía del Silencio. La visera. Riglos

Xosé empalma el tercer y cuarto largo de la Vía del Silencio. La visera. Riglos

Xosé empalma el tercer y cuarto largo de la Vía del Silencio. La visera. Riglos
Pablo y Jesús remontando el tercer y cuarto largo
Cambiamos de nuevo cuerdas y me toca salir a mi.


Pablo en el quinto largo de la Vía del Silencio. La visera. Riglos

Pablo en el quinto largo de la Vía del Silencio. La visera. Riglos

Pablo en el quinto largo de la Vía del Silencio. La visera. Riglos
Cuando llego a la reunión me doy cuenta de que está lloviendo. Como la previsión es que va a ir a peor, decidimos bajarnos, las panzas del final de la via no interesan con roca mojada... Me descuelgan y recupero los friends.
Me descuelgan de la quinta R para recuperar material
Los tacos los dejo...

Nos bajamos desde la cuarta R
Un par de rapeles largos, el primero guiado y el siguiente hasta el suelo. Llueve de verdad, aunque alñ rato parará y saldrá el sol para después por la tarde caer una buena tormenta. Un placer como siempre escalar con estos dos compañeros de lujo. La vía queda pendiente para terminarla.
Pablo, Jesús y Xosé recien bajados de la vía del Silencio.
Manolo y Bárbara nos dan asilo en su casa y nos invitan  a una paella para comer.

VISTA DESDE LA TERRAZA DE LA CASA DE MANOLO EN RIGLOS.

Rober y yo aprovechamos su hospitalidad para dormir allí esa noche, puesto que al dia siguiente teníamos la clase de Aguas vivas en el Gállego. Gracias
Cena en casa de Manolo.


El croquis de la via que utilizamos:
Croquis Vía del Silencio. Visera. Riglos









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